Life is life
2004-08-09 @ 03:02
Equiliquá.
Pues ya estoy aquí niños y niñas, semovientes todos. Porque tranquilidad, que yo no he chapao el tenderete ni nada: ni he sido abducido por la Kábala (y tampoco por un bakala), ni me he quedado prendado de un chico avecrem, ni me he tenido que cabrear mil porque Morrisey me haya dado calabazas en un FIB al que no he ido....y es que bueno, en definitiva aún no he dejado de ser ese sujeto torpe y disfuncional incapaz de resistir la tentación de pasearse por aquí luciendo Miss Vergüenzas.
Las razones de tan prolongada ausencia no son aprensibles por la inteligencia humana, si tal por la inteligencia mineral: que soy un plomo, beibis.
Pero ya.
Retomo entonces el pulso de la actualidad haciendo como que me trae a mal traer el estado de salud de The Biggest (ya saben, la autora de la frase dedicada a su marido sin querer: "mis niñas de pelo corto").
Y qué quieren, mejor preocuparse por el vesiculoso estado de la suegra de Fidel (toquemos madeira) que por los terremotos que han ido apareciendo en los últimos tiempos en la vida propia y personal de uno. Que han sido como géiseres, chicos, voy andando por la calle y de repente salta uno y me doy cuenta de que joliba, No Me Encuentro. Y yo no es que me quiera demasiado, pero lo de encontrarme qué menos.
Pero no me apetece meter la llaga en la herida, porque lo malo de la internet es que lo que escribas lo haces como re-real y si algún día re-lees se te salta a la chepa lo que es el sinsabor y ya no se te apea. Así que (aunque en realidad no haya pasado nada), yo o-mito lo o-misible no sea que los géiseres esos me chamusquen el flequillo que no tengo.
Porque además, el pelo lo tengo pero fatal y como la cartelera de este verano: No Me Encuentro (Dos).
Entonces mentemos sí algunos lances de este entretiempo dignos de ser puestos negros sobre blanco (o del color de fondo que tenga este diario):
- Estoy de vacaciones. Y soy pobre. Y lucho como una hermana Hilton para que el dinero no afecte a mi felicidad personal. Pero carallo si afecta: un puñao. Esto significa quedarme en tierra, y ya llevo una semana intentando hacerme a la idea de que este verano no surcaré la Ruta 66 a bordo de un cadillac descapotable, ni tontearé en hermosas calas con aborígenes de blancas sonrisas y oscuras intenciones. Intento con fruición amoldarme a esta situación, créanme, pero al final va a resultar un fastidio lo de que soñar no cuesta nada, que si costase a ver si iba a estar yo matinando en paraísos vacacionales.
- ¿Será la solución a mi carestía financiera la reciente propuesta recibida?. Es que de un tiempo a esta parte he pinchado en Natal un par de veces, y los responsables del local me han llamado porque han comprado otro local además de una barra en una señera discoteca de la ciudad (como diría Campmany, qué crecida está la Mafia Rosa), y que han pensado en mí como residente residencial. Yo flipo un poco porque no tengo ni puta idea de pinchar y lo que hago es poner una canción tras otra y alehop. Pero vaya. El caso es que me temo que tendré que declinar la propuesta, porque ya sufro bastante entre semana por los hijoputas de David y Eva, que ya se podían haber metido la manzana por el culo en vez de morderla y sacarnos del Paraíso Terrenal y ponernos a currar y tal. Como para tener sobre mí ese yugo todos los fines de semana también. Aunque una periodicidad quincenal o así no estaría mal. No sé, tengo que negociar.
- De las cosas así de fuera he de dejar constancia de que me he hecho fan de dos monstros:
![]() |
Labordeta. Este señor es que me cae fenomenal. Y no por haber soltado la obviedad de llamar gilipollas a un diputado del PP (que también), sino porque es un señor...humano. Pero no en el sentido humano de no respetais a las personas (humanas), sino sencillamente porque habla como un ser humano. Es decir, habla distinto de un hermano Morán (¿por qué estos dos señores se expresan como salidos de un descarte de Nuevas Generaciones?) y de un dirigente de HB, ZP o MS (la de los seis kilos seis). Y yo lo tengo a este señor en mis oraciones porque lo he visto en la Comisión de Investigación del 11 M, que ha sido mi fenómeno televisivo de la temporada (a la espera de las esperadiiiiisimas y atenienses olimpiadas, que me tardan a mi, a pesar del sucedáneo en taparrabos de las noches de la 2, que no ha me ha servido para atenuar la ansiedad ni una miaja así). Pues sí, aunque leáis y escuchéis que la comisión de marras ha sido una ful y que ha sido todo un chalaneo de estos políticos chupópteros, no os dejéis engañar. Eso forma parte de la política repartemierda del PP y adláteres. A mí me ha parecido un ejercicio muy recomendable y comandando por gente lista y respetable (no en el sentido de no respetais las personas humanas, claro). Empezando por Labordeta y pasando especialmente por Olabarría y Llamazares. Me gustaría exlicar más cosas, pero baste decir que a uno no deja de parecerle reconfortante la entrega y esfuerzo de ciertas personas que iba a ser yo, pudiendo estar soñando con calas y aborígenes.
![]() |
Otro monstro. Ver a Robert Smith a pie de escenario haciendo el koala al despedirse en cada bis (hasta tres hizo) fue premio gordo....es que daban ganas de ir y achucharlo y decirle majo, guapetón, ole tu rimel. Y eso porque minutos antes había soltado con pasmosa intensidad y profesión un repertorio de esos que saludas con boquiabiertismo habitacional. De habitación. Bueno, yo me entiendo. Y que además el disco nuevo me gusta casi todo, ándele.
- Y tal mención a Mr Smith no puede sino venir acompañada de un pequeño -¡UH!- susto. Y es que los días del concierto fui acogido con cariño verdadero, como si yo mismo fuese un koala más, por M y M, que me trataron de fábula y con los que se puede llevar a la práctica la prueba del quince del cariño verdadero, esto es: el insulto. El susto está en que a los pocos días no veo que M (alias Intrusa) me pilla aquí, como con la bragueta abierta. Que debe flipar, porque yo no soy asín como se lee aquí sino más tirando a C3PO de la palabra y de los comportamientos en general. Pero decidido: yo me suelto igual, porque este no soy yo.
- Y para muestra un botón: he conocido a un fetichista del pie. Ya, lo flipas. Del pie y de todo su perímetro, con húmeda inclinación por las zapatillas de deporte. Y es que cómo es la raza humana, colega. Yo cuando lo conocí no sabía nada de esta inclinación, pero se ve que el hombre se fue soltando y acabó confesándome que lo que más le ponía era que se saliese el huesecillo por detrás y lamerlo y de todo. Pálpense y comprueben su sex appeal a nivel de pie, que yo bien poco tengo que hacer al respecto. Y claro, este joven era una persona con responsabilidades en el mundo del arte, y ahí lo entendí todo. Eso sí, ese a mi no me chupa un pie ni ninguno de mis órganos personales, que hoy a cualquier cosa le llaman "guapete" (esto va para connoisseurs).
- Y para que parezca que estoy que lo tiro (mentira, mentira) he de decir que el otro día me pasó algo por primera vez: me echaron la boca. Yo esto es algo que asocio a los quince años cuando estás en la fiesta en el instituto y la técnica con las tías era esa: echarle la boca, tíu. Bueno, pues creo que he contado que había conocido a un mushasho así como simpático pero que a mi ni fu ni fa. Y con el rollo de que soy educado he ido quedando con él aunque ni fu ni fa, pero todo bien clarito y con luz y taquígrafos. Y no va el tío y me echa la boca el otro día en un ascensor. Yo casi me siento Nicole Kidman en Dogville, pero le hice un dribling que ni Pelé. Y me cago en la puta, creo que se acabaron las contemplaciones. Otra vez mi vida social al guano.
|
|
- Y ojo, no me voy a ir de guay así que reconoceré que soy plenamente consciente de que he contado el punto anterior con la aviesa intención de que algún incauto lo lea y crea que soy un señor besable y perseguible por las esquinas y de todo. Jua. Yo claro está invito a que piquen, pero he de aclarar que la realidad ya me desciende a ras de suelo (aunque yo ya veo el tema suelo, pies, con otros ojos) en estos días en los que acudo al gimnasio con regularidad. Y es que veo a determinadas personas humanas que no parecen de este mundo (rollo Carlota Casiraghi, en local versión masculina singular) y maldigo lo mal repartido que está el orbe, y pienso que me dejen la máquina libre que a ti qué cojones de falta te hace. Bueno, eso pienso...y otras cosas.
![]() |
Que nada, que ya ven que la cosa está muy mala y que por tanto yo sigo como siempre, con mis mongoladas, inseguridades y mis adjetivos calificativos y de todo.
Nos vemos, eh
|