Buzzzzzzzzzz

2003-11-04 @ 00:17

Estoy súper-confuso.

Llevo unos días en los que ya no sé quién soy...O eso parece.

De repente me tengo que enfrentar a la idea de mí mismo, me veo desde lejos estupefacto, extraño. De repente hay gente que me dice cosas, habla de mi carácter, como si yo de repente...existiese.
Y eso, sencillamente, no es posible.

Porque...¿quién es ese tío de las fotos?

No sé cómo explicarlo.

Bueno, sé que es un poco espejismo. Un mucho.

Pero es cierto que la realidad tiene varios problemas conmigo.

Tanto es así que cuando me despierto de una borrachera por las mañanas me veo obligado a escrutar la suciedad de mis zapatillas, negras, y me arrodillo en pijama ante ellas para leer sus manchas como si fuesen los posos del café, pero para interpretar el pasado en vez de el futuro. Ellas me dan la medida de las cosas, le dicen a mi cabeza ¡cuerpo a tierra, baby!.

Sí recuerdo con claridad, abotargado por el whisky, haber pensado que estaba muy cansado. O haberme obligado a pensar que tengo que estar muy cansado. No estoy seguro.

Definitivamente me sigue ocurriendo lo de que me invento a personas. O situaciones. Creo que confundo la realidad con la fricción. Si no, no lo entiendo.

Me gustaría dar detalles, pero no puedo. Además, me haría parecer directamente gilipollas. Y ya he perdido a bastante lector (no voy a usar un plural que no existe), así que sigamos desprendiéndonos de ellos (de ello), cuesta abajo, en busca de la ostia críptica. Ha estado bien a ratos, ¿verdad?

Aparte:

Pues parece ser que no soy el único que tiene problemas con la realidad. En concreto el descodificador pirata que me consiguió G es incapaz de interpretar La Señal. Descodifica, coño, quiero ver los MTV Europe Music Awards. Sólo coge medianamente bien el porno, y no es plan. ¿O sí?

La semana pasada fue mi cumpleaños, y si antes era capaz de pasar un día así solo, henchido de soberbia, creo que ahora soy más mejor y más persona porque hasta invité a gente de mi familia a cenar. Me regalaron dos juegos de sábanas de Zara Home que ya he intentado cambiar, pero hasta este viernes próximo no les llegará género decente. Los cambio porque no se imaginan ustedes el gusto estético de mi familia. Es que no se hacen una idea. Y lo curioso es que no hay nadie que se salve, entre pongamos veinticinco personas. Mi madre y el pan de oro, íntimas.

Tengo muchas cosas que hacer en plan lista, veamos: cortarme el pelo (adios, pan de oro), ir al psicotécnico, renovarme el carnet de conducir (ya soy carne de multa, ya me tardaba), llamar al casero para saber cuándo me ponen los acumuladores, preguntarle por qué hasta ahora no me han pasado ningún recibo de la luz (Tiembla Tamara, Tiembla), ir a ver a mi tía que ha venido de Alemania, quedar con mi amigo M e ir al cine o hacer algo juntos, y más cosas que me dan pereza infinita.

Jope, es que me gustaría ser como Letizia, todo nervio, enjuta en ese cuerpo de firme y de perfeccionista tendendia anoréxica, que no pasa una, que no dejes para mañana lo que puedes hacer ayer. Letizia nunca dejaría colgando estas tareas que me acosan, haría flus, flus y hale, despachadas a golpe de pómulo.

Pero que conste que Letizia me mola mil, me parece lo más. Esa zeta akaleborrokada, ese matrimonio civil,y sobre todo esa gloriosa condición de divorciada ("la divorciada"...¿puede haber algo más exótico?). Su única mancha tiene nombre de cuervo: Urdaci. Cuando la he visto esta tarde y ha dicho unas palabras me he quedado prendado, hablando como si estuviese en el telediario. Letizia seguro que cree en sí misma, sabe de propia su existencia. No duda. Ojalá yo fuese como ella.

Aunque yo, lo de pillarme un príncipe, como que paso.

|

Weblog Commenting by HaloScan.com

| Stereo>

Home | Older | Rings | Tests | G-Book | Bio | Profile | Notes | Design| Host